Historia de la Copa de Europa a la Euroliga
He sido corresponsal en cinco países, más de 30 años como todoterreno en prensa, radio, TV y web. Toda mi experiencia y oficio para ti, lector. El gusto es mío.
El campeonato europeo de clubes de baloncesto ha sido una de las competiciones más exitosas y populares del baloncesto europeo. Una competición que en menos de setenta años de historia ha pasado por varias denominaciones y formatos, siendo la Copa de Europa y la Euroliga las más conocidas, y cuya evolución de formato continúa abierta y podría desembocar incluso en una NBA europea.
1958, Nace la Copa de Europa de Baloncesto
Al igual que la Copa de Europa de fútbol de clubes, la de Baloncesto tiene el mismo origen, una iniciativa del diario deportivo francés L’Equipe, y la misma década de nacimiento, los años cincuenta del siglo XX. La idea original surgió a imagen y semejanza de la Copa de Europa de fútbol y fue propuesta por el mítico diario deportivo francés y a ella se sumó la Federación Internacional de Baloncesto, la FIBA, liderada por un visionario Renato William Jones, su secretario general, que aprobó la propuesta del diario galo en 1957.
La primera edición de la Copa de Europa de baloncesto comenzó oficialmente el 22 de febrero de 1958 como un torneo eliminatorio exclusivamente entre los campeones de las ligas nacionales europeas, y más adelante con los subcampeones nacionales en algunos casos, y con partidos entre equipos con proximidad geográfica para ahorrar costes de viaje.
El primer campeón de la historia de la competición fue el ASK Riga de la Unión Soviética, que ganó las tres primeras ediciones del torneo.
Evolución del formato
Durante los primeros siete años del torneo, entre 1958 y 1964 las eliminatorias se jugaron en partidos de ida y vuelta al igual que las finales de las que saldría el equipo campeón de Europa. Pero desde 1965 se introdujo el formato de fase de grupos, que duraría hasta 1987, e incluía una liguilla de cuartos de final y un único partido final en una sede neutral de la que saldría el campeón de Europa de cada año.
Pero en 1988 el formato se actualizó para ganar en espectáculo, siguiendo el signo de los tiempos y de otros deportes. En ese año se implantó la Final Four, un formato en el que las semifinales y la final se disputan en un único fin de semana y en una sola sede, toda una revolución para el torneo baloncestístico europeo al más puro estilo americano, con el objetivo de aumentar el espectáculo y comercializar mejor los derechos televisivos del “basket” europeo.
La última gran evolución antes de la llegada de la Euroliga actual se produjo en 1991, cuando la FIBA se abrió a que más de un equipo del mismo país participara en el campeonato y se rebautizó comercialmente como Liga Europea de la FIBA.
Cisma en el año 2000. Se crea la Euroliga
En el año 2000 desapareció definitivamente la Liga Europea de la FIBA y nació la “Euroleague”, en el marco de la mayor revolución de la historia de la competición del baloncesto europeo, que creó un torneo de élite y aumentó el control del campeonato por los clubes de baloncesto en detrimento de la FIBA.
La Euroliga nació por el descontento de los equipos europeos, liderados por el Real Madrid, el Barcelona, el Olympiacos, el Panathinaikos y la Virtus de Bolonia, con la FIBA, que tenía el control comercial del principal torneo europeo y repartía dividendos mínimos a los clubes que consideraban que gestionaba de manera deficiente los derechos de televisión y los patrocinios entre los equipos participantes.
Fue en el año 2000, cuando varios clubes se aliaron bajo la Unión de Ligas Europeas de Baloncesto (ULEB) y crearon una empresa privada para gestionar su propio torneo, bajo el nombre de «Euroleague», un nombre que la FIBA no había registrado. La maniobra provocó que se celebraran dos campeonatos distintos entre clubes europeos, la “Suproliga”, disputada entre equipos fieles a la FIBA como el Maccabi, el Panathinaikos y el CSKA, y la Euroliga, en la que compitieron los clubes “rebeldes”, como el Real Madrid, el Barcelona, la Virtus Bologna y el Olympiacos.
Finalmente, tan solo un año después, las dos ligas se unificaron en una sola, la Euroliga, porque tenía mejor imagen y marketing, más ingresos y el apoyo arbitral. La FIBA dio su brazo a torcer y se vio obligada a ceder el control de y a centrarse principalmente en organizar las competiciones europeas de baloncesto de selecciones nacionales.
El Real Madrid, el más laureado
Al igual que en la Copa de Europa y en la Champions League de fútbol, el Real Madrid es el equipo más laureado en el principal torneo europeo continental de clubes, con 11 victorias entre la Copa de Europa y la Euroliga de baloncesto, seguido del CSKA de Moscú con ocho y el Panathinaikos con siete.
La Copa de Europa de baloncesto comenzó sin embargo con años de dominio soviético, en los años 60, con el ASK Riga del mítico entrenador Alexander Gomelsky y el dominio del CSKA de Moscú, con jugadores de gran poderío físico, algunos vinculados al ejército soviético.
El Real Madrid de Pedro Ferrándiz tomó el relevo y conquistó Europa en los años 60 y 70 gracias a innovaciones tácticas en el juego y al fichaje de jugadores estadounidenses como Clifford Luyk y Wayne Brabender.
En los años setenta el club italiano Varese de la «Ignis» fue el más destacado de la década, al disputar diez finales consecutivas entre 1970 y 1979, y ganar cinco de ellas con el liderazgo del gigante Dino Meneghin. A finales de los ochenta la Jugoplastika de Split fue el equipo de referencia al lograr un triplete consecutivo de Copas de Europa entre 1989 y 1991 de la mano de un joven Toni Kukoč, que después saltaría a los Chicago Bulls, y de Dino Rađa, entre otros.
La década de los años noventa fue de dominio griego. Los dos grandes clubes helénicos, el Panathinaikos y el Olympiacos, dominaron el “parquet” con entrenadores como Željko Obradović, el denominado “Rey de los Banquillos”, el más laureado de la historia del baloncesto europeo, con nueve Euroligas en su haber con cinco equipos diferentes, el Partizán de Belgrado, el Joventut de Badalona, el Real Madrid, el Panathinaikos griego y el Fenerbahçe turco.

Jugadores históricos
En los primeros años de la denominada “época FIBA” del campeonato europeo el primer gran jugador del álbum de estrellas del torneo fue el jugador del CSKA de Moscú Sergei Belov. En los setenta, indiscutiblemente, destacó el pívot italiano, Dino Meneghin, siete veces campeón de Europa tras jugar doce finales. Otro gigante, de 2,08 metros, el lituano Arvydas Sabonis, fue otra estrella histórica del baloncesto europeo en el Zalgiris Kaunas y del Real Madrid, con el que conquistó la antigua Copa de Europa en 1995.
Otra estrella del baloncesto europeo fue el croata Dražen Petrović, en las filas de la Cibona de Zagreb, la pesadilla durante años del Real Madrid, club que terminaría por ficharle. Ya en la época de la Euroliga en el campeonato destacó el griego Spanoulis, tres veces campeón del torneo y uno de sus máximos anotadores históricos.
También figura en la historia del nuevo periodo de competición europea el español Juan Carlos Navarro, «La Bomba», el histórico escolta del Barcelona y de la selección. La última perla de la Euroliga es el actual líder de los Angeles Lakers, el esloveno Luka Dončić, MVP y campeón de la Euroliga con el Real Madrid en 2018, con solo 19 años.
¿Una NBA europea?
La NBA quiere expandir su modelo y marca comercial a Europa y junto a la FIBA tiene un proyecto de lanzar su propia competición, denominada provisionalmente NBA Europa, que comenzaría en el otoño de 2027. La iniciativa representa un “terremoto” para el ecosistema histórico del baloncesto continental y supondría el final de la Euroliga, que mantiene conversaciones con los impulsores pero que de momento rechaza sumarse al proyecto.
El plan sería convertir al torneo continental europeo en una liga de 16 equipos, la mayoría, 12, con plaza fija, con franquicias permanentes, y cuatro más elegidos anualmente por méritos deportivos, para mantener la esencia competitiva del baloncesto europeo y mantendría los ascensos y descensos.
Pero en octubre de 2026, en una reunión celebrada en Italia, directivos de los 13 clubes accionistas de la Euroliga votaron en contra de una oferta formal de fusión presentada por la NBA, decidieron blindar la estructura de la Euroliga y continuar con el plan de aumentar a 24 equipos el formato actual del torneo.



