Real Madrid Final Four 2026

El Real Madrid va por la Final Four con bajas

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Hector Nuñez

¿Quién soy? Pues según mi pasaporte, soy Héctor Núñez y según lo vivido, soy periodista y marketero.

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Atenas vuelve a vestirse de gala. El emblemático Telekom Center será el epicentro del baloncesto europeo este fin de semana, acogiendo una Final Four de la Euroliga 2025-26 que promete emociones fuertes y narrativas que quedarán grabadas en los libros de historia. Para el Real Madrid, el club más laureado del continente, la cita es un clásico; una obligación casi litúrgica que este año adquiere tintes de auténtica epopeya de supervivencia.

Los de Sergio Scariolo aterrizan en tierras helenas con el peso de su legendaria historia a la espalda, pero con un agujero negro de dimensiones colosales en la pintura: las dramáticas bajas de Walter Tavares y Alex Len. Enfrente, en la semifinal de este viernes, aguarda un Valencia Basket que vive el momento más dulce de su existencia, debutando en una Final Four tras una machada memorable. Y por si fuera poco, el menú se abre con un titánico Olympiacos contra Fenerbahçe. El trono de Europa está en juego.

El idilio blanco: la rutina de la excelencia en el siglo XXI

Para entender la dimensión del Real Madrid en esta competición, es imperativo analizar su hoja de ruta en el siglo XXI. Tras una travesía por el desierto europeo durante la primera década de los años 2000, la llegada de Pablo Laso al banquillo en 2011 cambió el paradigma y devolvió al equipo a la élite continental. Se instaló una «cultura de Final Four» que, años después y bajo distintos mandos, se ha mantenido absolutamente inquebrantable.

Las vitrinas del Santiago Bernabéu han recibido en este milenio las Euroligas de 2015 en Madrid, 2018 en Belgrado y la heroica e inolvidable edición de 2023 en Kaunas, cimentando una dinastía moderna. En la última década y media, ver al conjunto blanco entre los cuatro mejores del continente ha dejado de ser una noticia para convertirse en una bendita costumbre.

Esa experiencia, ese saber estar en los momentos de máxima presión donde a otros les tiembla el pulso, es el principal activo del equipo. Scariolo sabe que la camiseta pesa y que el escudo intimida a los rivales. Sin embargo, la historia y la mística no atrapan rebotes ni intimidan tiros bajo el aro, y es precisamente ahí donde el Real Madrid se enfrenta a su mayor crisis de la temporada. Atenas exigirá la mejor versión de los exteriores blancos y un esfuerzo titánico de los jugadores de rol para compensar la orfandad en la que ha quedado la zona restringida.

Real Madrid va por la Final Four

Un cráter en la zona: sobrevivir sin Tavares ni Len

La mala fortuna se ha cebado con la línea de flotación del esquema madridista. A la hora de la verdad, en el momento más crítico del año, el técnico de Brescia no podrá contar con sus dos torres principales. La ausencia de Walter ‘Edy’ Tavares es, sin lugar a duda, el factor más desequilibrante de esta Final Four. El pívot caboverdiano no es solo un jugador; es un sistema defensivo en sí mismo. Su capacidad para alterar tiros, asegurar el rebote y condicionar los esquemas de ataque del rival no tiene parangón en el baloncesto FIBA. Sin Tavares, el Real Madrid pierde su faro, su red de seguridad y al jugador más dominante de Europa.

A este tremendo varapalo se le suma la dolorosa baja del ucraniano Alex Len. El pívot de 2,13 metros, que aterrizó esta temporada en la capital española para apuntalar el juego interior, cayó lesionado justo antes del momento cumbre. Len se había consolidado como una pieza de rotación fundamental —llegando a aportar dobles dígitos de anotación y rozando la decena de rebotes en el tramo final de la fase regular y en la ACB—. Aportaba intimidación, una vasta experiencia NBA y contundencia en las continuaciones. Su ausencia deja un cráter inmenso en la pintura blanca.

¿Cómo se reinventa un equipo sin sus dos ‘cincos’ naturales a las puertas de la gloria? El cuerpo técnico tendrá que tirar de pizarra, táctica y mucha imaginación. Se espera que el equipo apueste por quintetos más pequeños y móviles (small ball), exigiendo a los ala-pívots un sobreesfuerzo físico brutal para fajarse bajo los aros. El sacrificio colectivo en el rebote, las ayudas defensivas agresivas y un ritmo de partido vertiginoso para evitar el juego estático serán las claves si el Madrid quiere sobrevivir al drama de su pintura.

El hambre del novato: el Valencia Basket hace historia

Si el Real Madrid representa a la vieja y curtida aristocracia europea, el Valencia Basket es el revolucionario que acaba de derribar las puertas del palacio. El equipo dirigido magistralmente por Pedro Martínez llega a Atenas cabalgando sobre una ola de euforia indescriptible. Por primera vez en la historia de la entidad ‘taronja’, disputarán una Final Four de la Euroliga; un hito que ya justifica toda la temporada, pero que de ninguna manera sacia el hambre de una plantilla que se ha acostumbrado a soñar en grande.

El camino del Valencia hacia la capital griega ha sido de todo menos sencillo, forjado a base de épica, sudor y una resiliencia asombrosa. Su clasificación en los cuartos de final frente al poderoso Panathinaikos será recordada durante décadas a orillas del Turia. Tras perder los dos primeros encuentros en suelo español, los valencianos lograron levantar un 0-2 en contra. Una gesta al alcance de muy pocos, impulsados por la magia y el ruido ensordecedor del flamante Roig Arena, que cristalizó en un quinto partido para la leyenda.

Frente al herido gigante madridista, el Valencia Basket opondrá su condición de equipo coral, dinámico y liberado de presión. Jugar sin el cartel de grandes favoritos les otorga una soltura que puede ser letal a un solo partido. Pedro Martínez ha construido un bloque solidario donde el balón fluye con alegría, el tiro de tres es una amenaza constante y la defensa perimetral ahoga a sus rivales. Sabedores de las evidentes carencias interiores del Madrid, a buen seguro intentarán castigar la zona pintada y exprimir cada ventaja física cerca del aro. Será un choque de estilos, de urgencias y de estados de ánimo.

La antesala de los dioses: Olympiacos vs Fenerbahçe

Antes de que españoles y valencianos diriman quién saca el billete para la gran final del domingo, el Telekom Center abrirá fuego este viernes con una semifinal que bien podría ser la final anticipada de la competición. Olympiacos y Fenerbahçe prometen un duelo de titanes marcado por la pasión balcánica y otomana, el rigor táctico y una dosis extrema de talento individual.

El Olympiacos, jugando prácticamente en casa frente a una hinchada ateniense que promete teñir de rojo y blanco las gradas, llega con la misión de devolver la gloria continental a El Pireo. Pero enfrente tendrán al vigente campeón. El Fenerbahçe aterrizó en Grecia para defender el título que conquistaron en 2025 y confirmar su hegemonía absoluta en el baloncesto europeo. El conjunto turco es una máquina de ganar perfectamente engrasada, respaldada por una plantilla profunda, un presupuesto estratosférico y jugadores letales que no se esconden en los momentos calientes.

La Final Four de la Euroliga, en Codere

Codere y sus Apuestas de basquetbol, tiene este fin de semana como una de las competiciones más atractivas la Final Four de la euroliga.

Con respecto a las semifinales, el Olympiacos (1.53) es favorito con respecto al Fenerbahçe (2.45), mientras que hay igualdad total entre Valencia Basket (1.88) y Real Madrid (1.88).

Con respecto al campeón, aparece como primera opción el Olympiacos (2.20) seguido de Fenerbahçe (4.50), Real Madrid (4.50) y Valencia Basket (4.50), todos iguales.

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