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El rodillo del Bayern se consagra por undécima vez

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El Bayern de Múnich aprovechó el tropiezo del Borussia Dortmund en la visita del Mainz 05 para vencer a domicilio al Köln y alzarse con su undécima Bundesliga seguida. Los de Thomas Tuchel no eran los favoritos de cara al fin de semana definitivo, pues sus eternos rivales dependían de sí mismos y se veían las caras con un equipo que no llegaba en forma al Signal Iduna Park.

Al final, la élite alemana fue testigo de una nueva edición del dominio de Baviera, que está siendo especialmente marcado este siglo, aunque, en la más rabiosa actualidad, no con tanta contundencia como en otras temporadas. De hecho, en la prensa germana, se está hablando con seriedad de la posibilidad de que el entrenador del Allianz Arena deje su puesto a pesar de ganar en lo nacional.

Sin novedad desde 2012

No ha habido un campeón diferente al Bayern de Múnich en la Bundesliga desde 2012, cuando el Borussia Dortmund rompió la hegemonía, algo que estuvo cerca de hacer esta temporada. La mala noticia cayó como una losa en el Signal Iduna Park, donde el ambiente era inmejorable para llevar a cabo una gesta para la que habrá que esperar otro año.

Para Baviera, lo interesante de la undécima Liga seguida es que se produce en un momento de valle de su institución. No se descarta que, a lo largo del verano, la plantilla y la dirección deportiva experimenten una transformación para relanzar esa imagen de equipo imbatible que ha estado acompañando al grupo todos estos años.

Si los fichajes dependen de unos profesionales diferentes y algunos de los jugadores más importantes del vestuario se marchan, no sería de extrañar que las jerarquías y la idiosincrasia de la entidad se vieran alteradas. Un gran ejemplo, lo mucho que está sonando Joshua Kimmich para cambiar de aires a otra gran liga como la española, donde el Barcelona estaría encantado de darle la bienvenida.

La decepción en Dortmund

El empate del Borussia Dortmund contra el Mainz, el que catapultó el campeonato del Bayern, resultó en una decepción enorme para los negros y amarillos. El conjunto tan solo tenía que vencer a uno que llegaba con cuatro derrotas seguidas tras caer frente al Stuttgart, el Eintracht de Frankfurt, el Schalke 04 y el Wolfsburgo, de modo que lo más lógico era apostar por un triunfo de los de casa.

Nada más lejos de la realidad. El partido se torció cuando los visitantes se adelantaron y fabricaron una ventaja de dos goles que los locales tuvieron que empatar con mucho trabajo y paciencia. Al final, tocó conformarse con unas tablas que no fueron suficientes, pues el Bayern cumplió en Colonia y celebró su conquista del trofeo con incredulidad ante el error de los de Dortmund.

El ambiente en las gradas era inmejorable antes y durante el enfrentamiento, lo que dio un toque aún más trágico a la imagen de los jugadores rendidos sobre el césped, cabizbajos, apagados y decepcionados. Probablemente, esta habrá sido una de las tardes más difíciles de sus carreras, pero quizá les sirvan para no cometer este tipo de fallos en el futuro cercano.

El éxtasis en Colonia

El Bayern sí cumplió en Colonia. Se medía a un Köln que no pasaba por un mal estado de forma, pero que, al fin y al cabo, se presentaba como ‘underdog’ ante una entidad histórica con el trofeo de Liga entre ceja y ceja. El conjunto local vendió cara su piel después de que Coman abriera la lata a los ocho minutos con un tanto de penalti de Ljubicic, pero Musiala, a falta de unos minutos para el final, obró el definitivo 1-2.

Los bávaros, una vez más, llevaron a cabo una demostración de rendimiento bajo presión. Eran conscientes de que no dependían de sí mismos y, aun así, dieron el do de pecho para aprovechar cualquier tipo de error por parte del Borussia Dortmund. Así fue, de hecho. El Signal Iduna Park se sumió en la decepción mientras los de Thomas Tuchel celebraban.

El técnico pudo esbozar una sonrisa de oreja a oreja por cómo ha cambiado la dinámica del equipo en las últimas semanas, en las que se dieron momento de mucha dificultad por la venida a menos en la Bundesliga y la eliminación en la Champions League. El rumbo pudo corregirse sobre la bocina para no vivir una decepción que hubiera sido contundente en lo nacional.

Algunas estadísticas clave de la Bundesliga

La estadísticas de esta temporada de la Bundesliga han confirmado lo aguerrido del cara a cara entre el Bayern y el Borussia Dortmund, pues han situado como líderes a jugadores que no militan en ninguno de los dos equipos. De hecho, el único que despunta en una ‘stat’ destacada es Tel, con un gol cada 79 minutos, el paso más corto después de anotar cinco dianas.

En otros apartados como el de máximo goleador, dominan Nkunku y Füllkrug con 16 tantos cada uno. Les persigue Kolo Muani, que tampoco milita en el conjunto del Signal Iduna Park ni en el Allianz Arena, sino en el Eintracht de Frankfurt. Sus homólogos del podio de cara a la meta trabajan en el RB Leipzig y en el Werder Bremen, respectivamente.

En materia de atajadas, Kobel, del Borussia Dortmund, se disputa el premio de mejor cancerbero de la campaña con Ronnow, del Union Berlin, pero es el defensor de la meta de la capital el que se lleva la primera plaza con 0.93 goles encajados por partidos. Se trata del único guardameta de la categoría que mantiene este ratio por debajo de la unidad.

Pronósticos para el ascenso y descenso

Aunque la mayoría de los ‘flashes’ de las cámaras apunten al Bayern de Múnich por su campeonato, es preciso prestar atención al asunto del descenso y el ascenso. El Stuttgart se verá las caras con el Hamburgo por la plaza que hay que dirimir en la élite y los pronósticos de Codere, el mejor portal del mercado, permiten observar al Stuttgart como favorito.

Su triunfo se paga a 1,67 euros por euro apostado, mientras que el de su contrincante implicaría una ganancia de 4,20 euros por euro apostado. Si el empate es el destino de este encuentro, algo posible teniendo en cuenta la enorme tensión que habrá sobre el terreno de juego, el usuario que atine podrá verse compensado con una cuota de 3,80 euros por euro apostado.

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